Muchas empresas revisan sus cuentas anuales, su resultado contable o sus gastos deducibles y, sin embargo, pasan por alto algo que puede tener bastante impacto en el Impuesto sobre Sociedades. La evolución de su plantilla media, que en caso de que haya aumentado es posible que tenga derecho a algunos incentivos fiscales.
A medida que se acerca el cierre fiscal y la preparación del Impuesto sobre Sociedades, muchas empresas centran toda su atención en ingresos, gastos, amortizaciones o ajustes contables. Sin embargo, hay un elemento que cada vez adquiere más importancia y que, en bastantes ocasiones, termina revisándose tarde o directamente no se analiza con el detalle necesario, hablamos de la plantilla media de trabajadores.
Y conviene prestarle atención porque determinados incentivos fiscales dependen precisamente de haber incrementado plantilla y de poder acreditarlo correctamente.
De hecho, algunas empresas podrían estar pagando más Impuesto sobre Sociedades del que realmente les correspondería simplemente por no haber revisado adecuadamente esta cuestión.
- Atención. Hay incentivos fiscales que no dependen únicamente de invertir o comprar activos. También exigen mantener o incrementar plantilla media.
Libertad de amortización para pymes
Uno de los casos más conocidos aparece en la libertad de amortización aplicable a empresas de reducida dimensión. En términos generales, hablamos de sociedades cuya cifra de negocios es inferior a diez millones de euros. En este tipo de empresas, determinadas inversiones en activos nuevos permiten amortizar fiscalmente de forma mucho más rápida, adelantando gasto deducible y reduciendo el impacto inmediato del Impuesto sobre Sociedades.
El problema es que muchas veces se olvida la condición que acompaña a ese beneficio fiscal. El incremento y mantenimiento de plantilla. Y ahí empiezan los errores.
Porque no basta con contratar a alguien puntualmente o aumentar personal durante unas semanas. La normativa exige analizar correctamente la plantilla media y comprobar si realmente existe un incremento sostenido respecto a períodos anteriores.
- Atención. Aplicar incentivos ligados a plantilla sin comprobar correctamente el cálculo puede generar regularizaciones futuras, intereses y pérdida del beneficio fiscal.
Deducción por creación de empleo para trabajadores con discapacidad
También ocurre algo parecido con las deducciones vinculadas a la contratación de personas con discapacidad. En estos casos, cualquier empresa, independientemente de su tamaño, puede aplicar deducciones relevantes en cuota si aumenta su plantilla media de trabajadores con discapacidad.
Y las cifras no son precisamente pequeñas. La deducción puede alcanzar:
- 9.000 euros por persona/año cuando la discapacidad es igual o superior al 33% e inferior al 65%
- 12.000 euros por persona/año cuando la discapacidad alcanza o supera el 65%
Sin embargo, en la práctica muchas empresas ni siquiera revisan si cumplen los requisitos o cómo debe calcularse realmente ese incremento. Y eso provoca que algunos incentivos directamente se pierdan por desconocimiento o por falta de planificación previa.
- Atención. En algunos casos, pequeñas variaciones en fechas de contratación o duración de jornada pueden modificar completamente el resultado del cálculo de plantilla media.
Cómputo de trabajadores fijos y temporales
Aquí aparece otro problema bastante habitual. Muchas empresas creen que únicamente computan trabajadores indefinidos o jornadas completas. Y no es así.
Para calcular correctamente la plantilla media deben tenerse en cuenta tanto trabajadores fijos como temporales. Además, las jornadas parciales computan proporcionalmente según las horas efectivamente realizadas respecto a una jornada completa. Eso significa que incluso variaciones aparentemente pequeñas pueden acabar teniendo bastante impacto en el resultado final.
Una contratación parcial, una sustitución temporal o una ampliación de jornada pueden alterar el promedio anual más de lo que inicialmente parece.
- Atención. Las empresas que tienen alta rotación, contratos temporales o jornadas parciales suelen cometer más errores en el cálculo de plantilla media.
Método de cálculo
El método de cálculo, además, no siempre resulta tan intuitivo como algunas personas creen. La plantilla no se calcula simplemente contando empleados a final de año.
Lo que debe hacerse es analizar cuántos trabajadores existen en cada período del ejercicio y multiplicar esa cifra por el número de días en los que dicha situación se mantiene estable. Cuando existe una variación en el número de trabajadores, vuelve a realizarse el cálculo con la nueva plantilla y así sucesivamente hasta completar todo el ejercicio. Posteriormente se suma el resultado de todos esos períodos y se divide entre el número total de días del año.
Puede parecer sencillo sobre el papel. Pero cuando existen contrataciones parciales, bajas, sustituciones, cambios de jornada o contratos temporales encadenados, el cálculo se complica bastante más de lo que parece inicialmente.
Y ahí es precisamente donde muchas empresas terminan aplicando cifras incorrectas.
- Atención. No siempre coinciden los datos laborales, contables y fiscales utilizados por la empresa. Conviene revisar que toda la información sea coherente antes de presentar el Impuesto sobre Sociedades.
Cruce de información por parte de Hacienda y Seguridad Social. Otro aspecto importante es que Hacienda cada vez dispone de más capacidad para cruzar información laboral y tributaria. Por tanto, aplicar determinados incentivos vinculados al incremento de plantilla sin poder justificar adecuadamente los cálculos empieza a convertirse en un riesgo innecesario.
Especialmente ahora, cuando la Agencia Tributaria está reforzando mucho el control sobre incentivos fiscales, amortizaciones aceleradas y deducciones aplicadas por pequeñas y medianas empresas.
Además, determinadas medidas recientes en el ámbito del Impuesto sobre Sociedades siguen insistiendo precisamente en el mantenimiento de plantilla como requisito para acceder a algunos beneficios fiscales, especialmente en materia de libertad de amortización e inversiones.
Por eso cada vez resulta más recomendable revisar estas cuestiones antes del cierre fiscal y no cuando la declaración ya está prácticamente presentada.
Porque en muchas ocasiones todavía existe margen para planificar:
- Contrataciones
- Ampliaciones de jornada
- Mantenimiento de empleo
- Inversiones vinculadas a incentivos
- Estructura de plantilla
- Aplicación de deducciones pendientes
Y pequeños ajustes realizados a tiempo pueden tener un efecto fiscal bastante relevante.
- Atención. Esperar al último momento para revisar incentivos fiscales ligados a plantilla suele impedir corregir situaciones que podrían haberse planificado con antelación.
Mantener el incremento de la plantilla
También conviene tener presente que algunos incentivos no solo exigen incrementar plantilla, sino mantener posteriormente ese incremento durante determinados períodos. Y aquí aparecen muchos problemas posteriores.
Hay empresas que aplican correctamente el incentivo en un primer momento, pero meses después reducen plantilla sin analizar las consecuencias fiscales que eso puede provocar. El resultado puede acabar siendo una regularización tributaria inesperada varios ejercicios más tarde.
Precisamente por eso estas decisiones no deberían analizarse únicamente desde el punto de vista laboral o financiero. La planificación fiscal también juega un papel importante.
Porque contratar trabajadores puede generar costes, evidentemente. Pero en determinados escenarios también puede abrir la puerta a incentivos fiscales que compensen parcialmente ese esfuerzo económico.
Y muchas veces la diferencia entre aprovecharlos o perderlos depende simplemente de revisar la situación a tiempo y calcular correctamente algo aparentemente tan sencillo como la plantilla media.
Pueden ponerse en contacto con este despacho profesional para cualquier duda o aclaración que puedan tener al respecto.
Un cordial saludo,





