La proximidad del periodo de cierre fiscal-contable del año suele ser una de las operaciones de mayor trascendencia para empresas y autónomos. La planificación previa permite anticipar decisiones y analizar las distintas alternativas fiscales antes de finalizar el ejercicio.
Si todavía no hemos planificado nuestra fiscalidad durante 2026, aún estamos a tiempo de revisar determinadas operaciones que pueden tener impacto en el Impuesto sobre Sociedades y en el IRPF de empresarios y profesionales que se declararán en 2027.
El ejercicio 2026 incorpora importantes novedades fiscales y contables que conviene tener presentes de cara al cierre, especialmente en materia de Impuesto sobre Sociedades, IRPF y obligaciones de facturación.
Entre otras cuestiones, debemos prestar especial atención a:
- Reserva de capitalización: nuevas condiciones y porcentajes de reducción aplicables en el Impuesto sobre Sociedades.
- Nuevos tipos de gravamen del Impuesto sobre Sociedades, especialmente para microempresas y entidades de reducida dimensión.
- Tributación mínima y límites aplicables a determinados contribuyentes, incluyendo las modificaciones que afectan a grandes empresas.
- Estimación objetiva (módulos) en 2026: mantenimiento de los módulos y aplicación de una reducción del 5 % sobre el rendimiento neto para los contribuyentes que tributen por este método.
- Vehículos eléctricos e infraestructuras de recarga: determinadas inversiones afectas a actividades económicas pueden acogerse en 2026 a medidas específicas de amortización y deducción, de acuerdo con los requisitos establecidos.
- Facturación electrónica y sistemas informáticos de facturación: seguimiento de las obligaciones y plazos de adaptación aplicables a empresas y autónomos.
- Otras novedades tributarias que pueden afectar al cálculo del resultado fiscal y a la planificación del cierre.
Tenga en cuenta que hay operaciones que conviene revisar antes del cierre fiscal, entre ellas los ajustes contables y extracontables, la imputación temporal de ingresos y gastos, las operaciones a plazo, las amortizaciones, el arrendamiento financiero (leasing), los gastos fiscalmente no deducibles, las pérdidas por deterioro, los gastos financieros, donativos y liberalidades, las retribuciones de los administradores, las provisiones, los créditos comerciales y no comerciales, las operaciones vinculadas y la compensación de bases imponibles negativas de ejercicios anteriores.
También es importante analizar las reservas de capitalización y nivelación, las posibles contingencias fiscales, los incentivos aplicables a las empresas de reducida dimensión y las deducciones en cuota y sus límites.
Todo ello permitirá anticipar decisiones antes del cierre del ejercicio 2026 y valorar las distintas alternativas para optimizar la tributación de empresas y profesionales dentro del marco establecido por la normativa vigente.
Pueden ponerse en contacto con este despacho profesional para cualquier duda o aclaración que puedan tener al respecto.
Un cordial saludo,





